La tos ferina es una enfermedad altamente contagiosa, causada por la bacteria Bordetella pertussis. Comienza como un resfriado común, pero la tos puede perdurar por semanas o meses.1
Las madres y familiares son la principal fuente de transmisión de la tos ferina en niños pequeños.2
Esto ocurre a través del aire, de persona a persona, cuando el enfermo tose y expulsa gotitas de saliva.1