La evaluación de la eficacia del tratamiento biológico en dermatitis atópica debe adaptarse a las características clínicas y las escalas validadas para cada grupo etario. La respuesta terapéutica, los objetivos de tratamiento y los patrones de presentación difieren entre niños, adolescentes y adultos, lo que justifica una aproximación diferenciada tanto en la evaluación como en las expectativas y estrategias de seguimiento.