La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de alta prevalencia en Colombia —con estimaciones de hasta uno de cada cinco niños afectados—, cuyo primer contacto médico ocurre frecuentemente en atención primaria. El diagnóstico es clínico y se basa en la presencia de prurito persistente, morfología y distribución típica de las lesiones, y antecedentes personales o familiares de atopia, sin requerir pruebas de laboratorio confirmatorias en la mayoría de los casos. La correcta clasificación de la gravedad mediante herramientas como el SCORAD o el EASI, y la identificación oportuna de los pacientes que requieren derivación al especialista, son competencias esenciales para el médico de primer nivel. Revise los criterios diagnósticos y las pautas de manejo disponibles para fortalecer su abordaje de la dermatitis atópica desde la consulta.